Amor de cada instante… duro amor sin delicias: cadena cruz, cilicio, gloria ausente, esperada, gozo y tortura a un tiempo; realidad de los siglos, gracias por ser y estar en el nunca y el siempre.
Pues , mi ejercicio, ahora, es amarte en la ausencia, y aferrarme a esta nada porque también es tuya y beber ese polvo de soledad y vacío que es Tu don del momento y Tu clara promesa.
Y por eso me obstino contra lo más cercano, huyendo de lo fácil -metal a flor de agua-, por Ti también me acojo a lo que nadie sabe.
Y así voy caminando por este desconcierto oscuro y luminoso, por este amor amargo, veteado de gloria…