Ahora sólo tienes una vida...

Ahora sólo tienes una vida…

Ahora sólo tienes una vida

bajas las escaleras agitas tu pregunta como un pañuelo blanco quedan sobre el tablero peones poco ágiles y fichas sin valor

has desmigado el pan has dejado que el agua te escurra entre los dedos ¿te das cuenta? ahora sólo tienes una vida

vuelves a oír la voz del visitante no la dejes morir abre la puertecilla de su jaula permite que acompañe a la bandada de los estorninos la belleza asoma en las rendijas de este gesto imposible su rastro es tortuoso y su fulgor alumbra hasta el abismo sin lámpara ni estrella

pero toda ella cabe en el cielo minúsculo de tus manos vacías De “Mudanza” 1994