En la hora desnuda

En la hora desnuda

En la hora desnuda sólo eso un segundo de luz y paraíso

de aquellos que la amaron sabe los rostros mudos y su temblor de ala todos juntos abran el cofre y vea ella esos diamantes escondidos

libres al fin del cepo las palabras que mansamente caigan esos copos de nieve

sin red en un segundo blanco sobre el regazo de su mirada cobijados

de par en par las dos puertas abiertas

sólo un paso decir adiós así

que el saco no se cierre sin librarle a la voz de sus cadenas

tacto y aire

encuentre allí esa voz sus zapatos perdidos

al fin cerrado el círculo del mundo

en la hora desnuda sólo eso un segundo de luz y paraíso