Labor atenta de hilo solo...

Labor atenta de hilo solo…

Labor atenta de hilo solo -sigues tejiendo tu tapiz indócil-

ése que no se ve ni engaña su hermosura a los reyes sedientos

una puntada aquí en el quicio oscilante donde ayer escondías los más frescos racimos

¿qué será de tus manos que palpan los tesoros en sus pliegues?

-acaba ya esa labor de sombras-

reconoce vencida que únicamente ofreces hilo solo y que tu desnudez ha naufragado sobre un océano sin límite

pero esta voz -¿de dónde?- vuelve cada mañana con su rama de olivo

De “Hilo solo” 1995