Veo pasar los hombres los muchachos algunos...

Veo pasar los hombres los muchachos algunos…

Veo pasar los hombres los muchachos algunos tan hermosos con sus sacos de arena

pero son de otra especie aquellos que amo yo

no me importa que oculten su sombra en el armario ni que olviden mi nombre en el perchero de un café

aquél lleva una caja de muerto sobre los hombros y está ausente éstos escarban en las dunas o sonríen cansados como príncipes

ellos sí se merecen un saludo

sobre todo el que acude al final del banquete -nunca había llegado así de bien vestido- como si viera un gesto que flotaba en el aire sus ojos se extasían quisieran ir tras él

luego se ha desplomado sin revelar una palabra de la herida que esconde bajo el pecho

los hombres cuando mueran del todo asomará un reguero de sangre en sus solapas

ese día serán mis semejantes

De “Hilo solo” 1995