Voces...

Voces…

Voces que no dicen su nombre

el mar absorto casi moja tus pies

nadie recoge la queja de los pájaros que mueren en la arena

-ahora no eres tú-

voces de niños que no encuentran una mano perdida

les oyes crepitar

¡no abras los ojos! De “Mudanza” 1994