Cuando te veo tan solo entre los hombres y los árboles quiero olvidarme de este Amor en sombra que sonríe y que arde para cantarte y dibujar tu imagen en el aire!
Y tengo que volver a esta penumbra en que el amor me hace arder y sonreír para mostrarte en cristal solitario tu imagen -otra vez quilla de barco que rompe el mar y el aire!
Ay! lúcido racimo de uvas frescas en mis manos trocado en rojo y silencioso coral lento como el verano!
Ya te roba tu vértigo al cristal solitario; vuelves a ser apasionada marcha entre libros, y árboles, y llantos.
Yo me quedo mirándote: sólo eres un gran viento que corre, quema y canta amor en todo árbol y en todos los rincones de mi alma.
Un gran viento que corre, quema y canta y que en profundos mares del verano desgaja, silencioso, mil corales!