Cuando el verano sueña ardientes pausas entre los árboles, el ángel del jardín me acerca los jardines y hace cantar el agua. Las flores amanecen porque aquel ángel pasa, me acerca los jardines ardientes pausas pasa…
Él las mira; me mira… ¡todas las flores son una mirada y ojos y rosas cruzan su luz de alma!
Ángel, flores y yo sólo soñamos el jardín de jardines descendido hasta mí cuando en la tarde este ángel canta.