No hay estrellas fugaces ni horizontes. La tierra inmóvil ve cómo el Sol muere olvidando marcar días y noches. La Luna es una cara oscura. Duerme.
Después de primaveras no hay veranos. Mayo es glacial y abate la turgencia tallando un verde intrínseco y ajado. Los aromas, antígenos de alergia. Todo es lo que parece. Nada existe.