Después del examen

Después del examen

Y contigo aprendí el vuelo con motor de los vencejos, la urbanidad precisa de un gorrión y su descuido espía.

La distinción de estimas y de aprecios; a plancharle la ropa a la pasión y dónde se coloca.

Y también aprendí los nombres en el nombre del silencio. y que hay que darle gusto al profesor lo mismo que al alumno.