Fin de curso

Fin de curso

Se sabe del amor por la querella entre lo que has ganado y has perdido; esa lucha ampulosa del sentido contra la dependencia que lo sella.

Quizás en la tendencia a dejar huella para que nadie más caliente el nido o en el reír perverso, enloquecido, tocando el centro exacto de una estrella.

Es la butaca incómoda de un cine: la mente más curiosa y transitoria se sienta por que el fin no se termine.

En el beso final, la vasta Historia. Ese breve esplendor que nos define la intemporalidad de la memoria.