Y si acuciase...

Y si acuciase…

Te reto a que me enseñes a ganarte. No es fácil desprenderse de tal trono -recuerda qué apetito le entró a Crono, aunque ni yo soy hija ni tú Marte,

ni yo Afrodita loca por follarte… Pero a veces confundo y me acojono por si te acucia el hambre o a mí el mono y acabo digerida en cualquier parte.

Apuesto a que no sabes no saber; pero no apuesto nada -la maestra, desde su condición como mujer,

cuando se contradice lo demuestra. Te reto a que me aprendas y un deber: que salgas de una vez a mi palestra.