Un amigo es a veces el desierto, otras el agua. Despréndete del ínfimo rumor de agosto; no siempre un cuerpo es el lugar de la furtiva luz desnuda, de cargados limoneros de pájaros y el verano en el pelo; en el follaje oscuro del sueño es donde brilla la piel mojada, la floración difícil de la lengua. Lo cierto es la palabra.
Versión de Aníbal Núñez