El alto gris

El alto gris

Que está más alto Dios lo sabes tú por el fervoroso pensamiento, aquí, vacío de palabras y casi ya vado de recuerdos.

Alma de paz que al cielo de la tarde subes en brazos del silencio cuando se asoma débil entre nubes un sol amarillento.

Más alto Dios en ti. Más firme, más verdadero que tú mismo, hilo de humo con el amor dormido dentro.

Que bien lo sabes. Porque está la noche en la Ciudad cayendo y todo en ti se pone gris con el opaco gris del cielo.

Y con el gris de la callada altura se van iluminando los ensueños -gotas de luz que se abrirán más tarde en unas flores de brillantes pétalos.

Tu lo sabes. Que Dios abre su rosa de invisible fuego ahora cuando, reina de la altura, sube tu alma en brazos del silencio.