En la gélida noche rugen los huracanes. “A Diotima”, Hölderlin Estremecidas como naves acacias emergidas de un paisaje antiguo y no obstante batidas en su fuego bajo la negra luz de atardecida yo miro yo asisto a este mínimo esplendor tan denso yo palpo la intermitencia de las arboladuras su fuego girante delirante enmarcadas en un éxtasis grave como desposeídas lanzadas al abismo así de grande en un follaje poblado de sombras agitadas las miro frente a la piedad de mis ojos bajo los huracanes de la Noche.