Canción

Canción

Cada cuerpo con su deseo y el mar al frente. Cada lecho con su naufragio y los barcos al horizonte.

Estoy cantando la vieja canción que no tiene palabras. Cada cuerpo junto a otro cuerpo, cada espejo temblando en la sombra y las nubes errantes.

Estoy tocando la antigua guitarra con que los amantes se duermen. Cada ventana en sus helechos, cada cuerpo desnudo en su noche y el mar al fondo, inalcanzable.