Uccello, hoy 6 de agosto

Uccello, hoy 6 de agosto

En el cuadro de Uccello hay un caballo que estuvo en Hiroshima. Nadie lo ve cuando se ausenta, cuando sus ojos beben sombra sobre los cascos que se pulverizan.

Uccello dejó un mapa de la guerra arcaico, con armas inocentes. No dibujaba aviones ni torpedos, desconocía los submarinos, su muerte iba del gris al rojo, al verde.

Sólo el caballo en este 6 de agosto está herrado con viejas cicatrices, sólo sus patas llevan en la noche a la desolación del extenninio.

Es un caballo torvo, atado a un árbol, siempre listo en su silla, Uccello lo cubrió con capas de pintura, lo borró de su siglo, y hoy aguarda en el fondo de la cuadra con los jinetes del Apocalipsis.