Si pudiera abrir mi gruesa flor...

Si pudiera abrir mi gruesa flor…

Yo no me dejar humillar por las cosas irracionales: penetrar lo que haya en ellas de sarcasmo hacia mí haré que las ciudades y civilizaciones se me rindan. W. Whitman

En un lugar de la Mancha de cuyo nombre no quiero acordarme… Cervantes

Eunice andaba en el sueño con zapatos de vigilia, ¡ay, Eunice, por tus pies te van a negar el día! Eunice Odio

Si pudiera abrir mi gruesa flor para ver su geografía íntima,

su dulce orografía de gruesa flor: si pudiera saltar desde los ojos

para verme, abierta al sol, si no me golpeara de pronto, en la mejilla,

esta reunida sombra, esta orilla de silencio

que es lo que ciertos pañuelos a la lágrima, un aposento blanco, descubierto.

Si pudiera quedarme abierta al sol como el sencillo mar

y alta, recién nacida hija del agua, creciera mi color al pie del agua.

Por qué no he de poder desnudarme los pies en una casa en que los alfabetos ascienden

por el labio a la palabra, y en que duendes de menta, sirven té verde y florecida sombra.

Por qué no he de poder desnudarme los pies en una casa

en que todos los días un año desviste su estatura melancólica,

y en que la costa azul de un relicario guarda el retrato de un vecino de mayo que se ha ido.

Sin embargo

no puedo desnudarme los pies en esta casa ni poner sobre la mesa el corazón.

Pero puedo abrirme como una flor y saltar desde los ojos para verme,

abierta al sol.

Granada, Nicaragua, Junio 12 de 1946