El desván

El desván

Ven, apiadémonos de los que tienen más fortuna que nosotros. Ven, amiga, y recuerda que los ricos tienen mayordomos en vez de amigos, y nosotros tenemos amigos en vez de mayordomos. Ven, apiadémonos de los casados y de los solteros.

La aurora entra con sus pies diminutos como una dorada Pavlova, y yo estoy cerca de mi deseo. Nada hay en la vida que sea mejor que esta hora de limpia frescura, la hora de despertarnos juntos. Versión de Javier Calvo