Verte desnuda es recordar la Tierra, la tierra lisa, limpia de caballos. La tierra sin un junco, forma pura, cerrada al porvenir; confín de plata.
Verte desnuda es comprender el ansia de la lluvia que busca débil talle, o la fiebre del mar de inmenso rostro sin encontrar la luz de su mejilla.
La sangre sonará por las alcobas y vendrá con espadas fulgurantes, pero tú no sabrás donde se ocultan el corazón de sapo o la violeta.
Tu vientre es una lucha de raíces, tus labios son un alba sin contorno. Bajo las rosas tibias de la cama los muertos gimen esperando turno.