El amor duerme en el pecho del poeta

El amor duerme en el pecho del poeta

Tú nunca entenderás lo que te quiero porque duermes en mí y estás dormido. Yo te oculto llorando, perseguido por una voz de penetrante acero.

Norma que agita igual carne y lucero traspasa ya mi pecho dolorido y las turbias palabras han mordido las alas de tu espíritu severo.

Grupo de gente salta en los jardines esperando tu cuerpo y mi agonía en caballos de luz y verdes crines.

Pero sigue durmiendo, vida mía. ¡Oye mi sangre rota en los violines! ¡Mira que nos acechan todavía!