Mi niña se fue a la mar...

Mi niña se fue a la mar…

Mi niña se fue a la mar, a contar olas y chinas, pero se encontró, de pronto, con el río de Sevilla.

Entre adelfas y campanas cinco barcos se mecían, con los remos en el agua y las velas en la brisa.

¿Quién mira dentro la torre enjaezada, de Sevilla? Cinco voces contestaban redondas como sortijas.

El cielo monta gallardo al río, de orilla a orilla. En el aire sonrosado, cinco anillos se mecían.