Soneto

Soneto

El viento explora cautelosamente qué viejo tronco tenderá mañana. El viento: con la luna en su alta frente escrito por el pájaro y la rana.

El cielo se colora lentamente, una estrella se muere en la ventana y en las sombras tendidas del naciente luchan mi corazón y su manzana.

El viento como arcángel sin historia tendrá sobre el gran álamo que espía, después de largo acecho, la victoria,

mientras mi corazón, en la luz fría, frente al vago espejismo de la Gloria, lucha sin descifrar el alma mía.