El jugador de dátiles

El jugador de dátiles

El pentotal paqué Oliverio Girondo

Me dan los dados, dicen: ¿tiras o la muerte? con ellos juegas con su juego vives donde nace la fórmula te haces donde se rompe acabas. Y si te dan los dados te dirán: ¡juega la vida! porque los dados son la cara del insomnio y la pena y otros hasta doce retratos. Por eso te dirán: apenas dejo yo dinero en este par ¡ya!, dobles, para ti la suerte -Para mí la desgracia, centeno y sidra, esa fue mi desdicha. Rancio es el olor de la taberna, sé lo que juego y si lo arriesgo es ocio, no aventura. -¡Tira los dados! Seis figuras contiene cada uno la muerte se desliza entre los puntos negros suma su sino goza la ganancia. -Tirar pá qué. Los pentotales nada. -Para eso estamos, dale ya, no jodas. Tiro, rodean el tablero, giran matan. -Mal paso. Siempre fue así, entre cebada y hule de pequeño ahora de grande con acero y cristal. Cojo los dados, los peso, arrojo y ¡dame! azar, peso del tiempo, sacrilegio, cantan bailan suben bajan regocijo geométrico galanteo de puntos. Resultado. Avena y trébol, tristeza misma de bacalao y patata norma del hombre que nunca fuese al cine. Esto es así: comprender que las fórmulas vacilan ante la regla la matemática se incendia ante el derecho lo abstracto teme a la barbarie del fascista concreto.