El firme amor...

El firme amor…

Miré, señora, la ideal belleza, guiándome el amor por vagarosas sendas de nueve cielos, y absorto en su grandeza, las ejemplares formas de las cosas bajé a mirar en los humanos velos, y en la vuestra sensible contemplé la divina inteligible. Y viendo que conforma tanto el retrato a su primera forma, amé vuestra hermosura, imagen de su luz divina y pura, haciendo, cuando os veo, que pueda la razón más que el deseo. Y pues por ella sola me gobierno, amor, que todo es alma, será eterno.