El lago

El lago

By the waters of Leman I sat down and wept T. S. Eliot

Érase entre la luz de la mañana Alta y desierta nube de otro tiempo Me mirabas llegar desconocido Aire írio cristal pálido día Llovía luego un agua verde entre el paisaje Un agua azul y plata por el lago Un agua ronca con sollozo a mares Despedazándose rota en ventanales Me veías llegar desconocido me veías Amante que perdió su memoria el rostro amado Me veías ráfaga de huracanadas Olas de luz y viento y tempestades

Dejabas penetrado de relámpagos Al extranjero corazón a oscuras La ciudad que rodea de verdor el lago Cuando a la hora última la tarde Dejabas tu desolación en las esquinas Cuerpo insinuándose al recuerdo Dejabas tus sedosas violetas esparcidas

El mundo extraño apenas prodigando Leves fulgores perlas por el aire Frágil contra la sombra el muro el árbol La viuda cabellera de las luces De noche tiernas lunas Sobre los pavimentos y las lluvias

Cuando eres tú y a tu lado impalpable Una joven cintura entredormida O femenino cráter insospechado ardiendo Ebrio de tristes pasos cuando el eco Por soledades vagas como espejos Como calles por nadie nunca recorridas Que hace más años tú ya presentías Ser el desconocido De súbito al encuentro

El rugido del viento en las orillas Ecos de ahogados flotan sordamente en insomnio La oscuridad el cielo inmóvil Las aguas que noche y día son tu pensamiento Lago tal corazón desbordado Bajo la madrugada sollozando A solas su imagen tan desierta Un momento le creíste palpitación o llamarada Como tú De amor y luz y tiempo ausentes Contemplar aún su claro pecho irisado Mientras la vastedad del agua amaneciendo Lago era entonces sin furor Invisible al deseo Cuello jazmín apenas Solitario de silenciosa blancura Muslos apenas grises de nácares helados

Alejándose entonces la presencia y el sueño Borrando al alba en cansancio su latir obstinado Llegar por fin a ti la vida en secreto La vida ahora que asoma entre tus labios Tus mudos labios volviendo a tu vida Aquel desconocido De siempre a tu encuentro El cuerpo del pensamiento de ti mismo Aquel Amante que perdió su memoria el rostro amado Huésped del laberinto y la nada.