Voy siguiendo la fuerza de mi hado...

Voy siguiendo la fuerza de mi hado…

Voy siguiendo la fuerza de mi hado por este campo estéril y escondido; todo calla y no cesa mi gemido y lloro la desdicha de mi estado.

Crece el camino y crece mi cuidado, que nunca mi dolor pone en olvido; el curso al fin acaba, aunque estendido, pero no acaba el daño dilatado.

¿Qué vale contra un mal siempre presente apartarse y huir, si en la memoria se estampa y muestra frescas las señales?

Vuela Amor en mi alcance y no consiente, en mi afrenta, que olvide aquella historia que descubrió la senda de mis males.