Las rosas del jardín de Adonis Son las que yo amo, Lydia, esas efímeras rosas Que en el día de su nacimiento, En ese mismo día, mueren.
La luz es eterna para ellas, pues Nacen con el sol cuando ya ha salido, y se acaban Antes que Apolo pudiera incluso iniciar Su trayectoria visible.
Como ellas, déjanos hacer de nuestras vidas un día,- Voluntariamente, Lydia, desconociendo Que existe la noche antes y después El poquito que perduramos (*) Ricardo Reis
(11.7.14)Versión de Rafael Díaz Borbón