¡No, no digas nada!

¡No, no digas nada!

¡No: no digas nada! Suponer lo que dirá tu boca velada es oírlo ya.

Yo oí lo mejor de lo que dirías. Lo que eres no viene a la flor de las frases y los días.

Es mejor de lo que tu. No digas nada: lo sé! Gracia del cuerpo desnudo que invisible se ve.