No tengas nada en las manos...

No tengas nada en las manos…

(*)

No tengas nada en las manos ni una memoria en el alma,

que cuando un día en tus manos pongan el óbolo último,

cuando las manos te abran nada se te caiga de ellas.

¿Qué trono te quieren dar que Atropos no te lo quite?

¿Qué laurel que no se mustie en lo arbitrios de Minos?

¿Qué horas que no te conviertan en la estatura de sombra

que serás cuando de noche, estés al fin del camino?

Coge las flores, mas déjalas caer, apenas miradas.

Al sol siéntate. Y abdica para ser rey de ti mismo. (*) Ricardo Reis

Versión de Ángel Crespo