Súbita mano de algún fantasma oculto...

Súbita mano de algún fantasma oculto…

Súbita mano de algún fantasma oculto entre los pliegues de la noche y de mi sueño me sacude y yo despierto, y en el abandono de la noche no diviso gesto ni bulto.

Pero un terror antiguo, que insepulto traigo en el corazón, como de un trono baja y se afirma mi señor y dueño sin orden, sin meneo y sin insulto.

Y yo siento mi vida de repente presa por una cuerda de Inconsciente a cualquier mano nocturna que me guía.

Siento que soy nadie salvo una sombra de un bulto que no veo y que me asombra, y en nada existo como la tiniebla fría. Versión de Teodoro Llorente