Tu geografía

Tu geografía

Permíteme explorar tu geografía y aprender los secretos de tu historia. Yo te abriré el caudal de mi memoria, me guardarás en ti, y tú serás mía.

Contemplaré de cerca tu paisaje, observándolo dulce y lentamente, y con el gesto alegre y sonriente aprestaré mi cuerpo para el viaje.

Desataré en mis manos diez corceles para escalar las cumbres de tus senos. Cabalgarán sin bridas y sin frenos, y volverán cargados de laureles.

Se adentrarán en la espesura densa de tus cabellos ondeando al viento, y con un galopar raudo y violento descenderán a la llanura inmensa.

Sus cascos herirán la superficie de tu vientre desnudo, terso y suave, y en un trote solemne, firme y grave, llegarán al confín de la planicie.

Pasarán por tus muslos temblorosos flotando de sus crines las banderas, y lanzarán al aire en sus carreras relinchos estridentes y furiosos.

Yo soltaré las águilas reales de mis labios en torno a tus montañas, y rondarán las verdes espadañas en manso vuelo y suaves espirales.

Y buscarán el nido de tu boca y las laderas de tu esbelto cuello, y en su revuelo fulgurante y bello sentirás su aleteo que te toca.

Sus plumas rozarán tu piel caliente, despertando en tu cuerpo la agonía de un más, y un más aún, y un todavía, y un ansia de alargar este presente.

Libertaré al león que ruge dentro, y con rítmicos saltos elegantes, y el poder de un rebaño de elefantes, se lanzará hacia el misterioso centro.

Irá con furia atávica y salvaje, buscará la recóndita caverna, penetrará con fuerza de galerna, a través de la fronda y el ramaje.

Y tras la caza audaz y agotadora reposará su cuerpo fatigado, tendido al interior, aletargado, pero alerta su mente cazadora.

Permíteme explorar tu geografía y aprender los secretos de tu historia. Yo te abriré el caudal de mi memoria, me guardarás en ti, y tú serás mía.