Cuántas veces te me has engalanado...

Cuántas veces te me has engalanado…

¡Cuántas veces te me has engalanado, clara y amiga noche! ¡Cuántas, llena de oscuridad y espanto, la serena mansedumbre del cielo me has turbado!

Estrellas hay que saben mi cuidado y que se han regalado con mi pena; que, entre tanta beldad, la más ajena de amor tiene su pecho enamorado.

Ellas saben amar, y saben ellas que he contado su mal llorando el mío, envuelto en los dobleces de tu manto.

Tú, con mil ojos, noche, mis querellas oye y esconde, pues mi amargo llanto es fruto inútil que al amor envío.