A Aminta, que teniendo un clavel en la boca...

A Aminta, que teniendo un clavel en la boca…

Bastábale al clavel verse vencido del labio en que se vio, cuando esforzado con su propia vergüenza, lo encarnado a tu rubí se vio más parecido,

sin que en tu boca hermosa dividido fuese de blancas perlas granizado, pues tu enojo, con él equivocado, el labio por clavel dejó mordido;

si no cuidado de la sangre fuese, para que, presumir a tiria grana, de tu púrpura líquida aprendiese.

Sangre vertió tu boca soberana porque roja victoria amaneciese llanto al clavel y risa a la mañana.