Osar, temer, amar y aborrecerse, alegre con la gloria, atormentarse; de olvidar los trabajos olvidarse, entre llamas arder sin encenderse;
con soledad entre las gentes verse y de la soledad acompañarse; morir continuamente, no acabarse, perderse por hallar con qué perderse;
ser Fúcar de esperanzas sin ventura, gastar todo el caudal en sufrimiento, con cera conquistar la piedra dura,
son efectos de amor en mis tormentos; nadie le llame dios, que es gran locura, que más son de verdugo sus tormentos.
De cierta dama que a un balcón estaba…
De cierta dama que a un balcón estaba pudo la media y zapatillo estrecho poner el lacio espárrago a provecho de un tosco labrador que la acechaba.
Y ella, cuando advirtió que la miraba, la causa preguntó del tal acecho; el labrador la descubrió su pecho, diciendo lo que vía y contemplaba.
Mas ella, con alzar el sobrecejo, le dijo con melindre: -«Aquesto, hermano, no es más de ver y desear la fruta».
El labrador, sacando el aparejo, le respondió, tomándolo en la mano: -«¡Pues ver y desear, señora puta!».
Definición de amor
¿Rogarla? ¿Desdeñarme? ¿Amarla? ¿Seguirla? ¿Defenderse? ¿Asirla? ¿Airarse? ¿Querer y no querer? ¿Dejar tocarse ya persuasiones mil mostrarse firme?
¿Tenerla bien? ¿Probar a desasirse? ¿Luchar entre sus brazos y enojarse? ¿Besarla a su pesar y ella agraviarse? ¿Probar, y no poder, a despedirme?
¿Decirme agravios? ¿Reprenderme el gusto? ¿Y en fin, a beaterías de mi prisa, dejar el ceño? ¿No mostrar disgusto?
¿Consentir que la aparte la camisa? ¿Hallarlo limpio y encajarlo justo? Esto es amor y lo demás es risa.