Exhorta a los que amaren...

Exhorta a los que amaren…

Cargado voy de mí; veo delante muerte que me amenaza la jornada; ir porfiando por la senda errada, más de necio será que de constante.

Si por su mal me sigue ciego amante, que nunca es sola suerte desdichada, ¡ay!, vuelva en sí, y atrás; no dé pisada donde la dio tan ciego caminante.

Ved cuán errado mi camino ha sido; cuán sólo y triste, y cuán desordenado, que nunca así le anduvo pie perdido;

pues por no desandar lo caminado, viendo delante y cerca fin temido, con pasos que otros huyen, le he buscado.