Piedra soy en sufrir pena y cuidado y cera en el querer enternecido, sabio en amar dolor tan bien nacido, necio en ser en mi daño porfiado,
medroso en no vencerme acobardado, y valiente en no ser de mí vencido, hombre en sentir mi mal, aun sin sentido, bestia en no despertar desengañado.
En sustentarme entre los fuegos rojos, en tus desdenes ásperos y fríos, soy salamandra, y cumplo tus antojos;
y las niñas de aquestos ojos míos se han vuelto, con la ausencia de tus ojos, ninfas que habitan dentro de dos ríos.