Ahora, rojo es el lenguaje, rojo como mi lengua cuando pasa sobre la flor labiodental del flamboyán. Ahora, tu cara es roja, roja como cuando se enfrenta a la rubicundez arrugada de mi cara. Ahora, más que nunca, rojo antojo de tus grandes ojos.
(Sobre una llave de agua, canta un gallo blanco a punto de enrojecer.)