Otro día sin verte, sin poner mis pupilas...

Otro día sin verte, sin poner mis pupilas…

Otro día sin verte, sin poner mis pupilas encima de tus trampas. Quiero decir: encima de tus rodillas sin cicatrices, de tus labios amameyados, de tus afiladas rencillas rojas, de tus palabras claves que continuamente preguntan si te entiendo. Otro día sin verte, otras horas de amarte a cielo abierto, de acariciarte en un aire ya sujeto por mi collar de uñas enterradas.