Soneto a la doncella lejana

Soneto a la doncella lejana

Inaccesible al viento que suspira por apagar la luz de su cabello, inaccesible al pálido destello de la estrella lejana que la mira.

Inaccesible al agua que delira por llegar a la orilla de su cuello, inaccesible al sol y a todo aquello que alrededor de su persona gira,

la doncella en su mundo de diamante inclina la cabeza lentamente para escuchar en el remoto mundo:

el eco de un latido muy distante, la resonancia de una voz ausente y el sonido de un paso vagabundo.