Soneto de la unidad del alma

Soneto de la unidad del alma

Yo que tengo la voz desparramada, yo que tengo el afecto dividido, yo que sobre las cosas he vivido siempre con la memoria derramada;

yo que fui por la tierra desolada, yo que fui bajo el cielo prometido con el entendimiento repartido y con la voluntad multiplicada;

quiero poner ahora la energía de la memoria, del entendimiento y de la voluntad en armonía

con la Memoria que no olvida nunca con el Entendimiento siempre atento y con la Voluntad que no se trunca.