La rueca

La rueca

La virgen hilaba, la dueña dormía, la rueca giraba loca de alegría.

¡Cordero divino, tus blancos vellones no igualan al lino de mis ilusiones!

Gira, rueca mía, gira, gira al viento, que se acerca el día de mi casamiento.

Gira, que mañana cuando el alba cante la clara campana, llegará mi amante.

Hila con cuidado mi velo de nieve, que vendrá el amado que al altar me lleve.

Se acerca; lo siento cruzar la llanura, me trae la ternura de su voz el viento.

Gira, gira, gira, gira, rueca loca, mi amado suspira por besar mi boca.

Cordero divino, tus blancos vellones no igualan al lino de mis ilusiones.

La niña cantaba, la dueña dormía, la luz se apagaba y sólo se oía

la voz crepitante de leña reseca y el loco y constante girar de la rueca.