El crepúsculo está lleno de aromas, de campanas de plata y de cantares… Zumban abejas en los azahares. Baja un temblor de esquilas por las lomas.
El aire sabe a miel de abiertas pomas, y al tornar a sus blancos palomares proyectan en los verdes olivares sus sombras fugitivas las palomas.
Yo sueño con tu amor… Una infinita dulzura sube del florido huerto… ¿Por qué el ensueño de una margarita,
hoja tras hoja mi saudade arranca, si en la penumbra del balcón abierto falta esta tarde tu silueta blanca?