Misa del alba

Misa del alba

En el dulce silencio campesino, y en copas de cristal, el labio bebe la frescura del alba, como un vino de rosas rojas conservado en nieve.

La geórgica blancura de un molino como en una oración sus aspas mueve… Se apaga el astro y se despierta el trino, y una paz celestial de todo llueve.

¡Oh, sentir, entre sueños, el sonoro clamor de la campana cristalina llamando a misa con su voz de oro..!

¡Y mirar florecer en tu ventana, en el pico de alguna golondrina, la campanilla azul de la mañana!