Sara es viciosa...

Sara es viciosa…

Sara es viciosa. Su pupila oscura de incitantes promesas es venero… Bebe como un tudesco, y fuma y jura con el canalla argot de un marinero.

Su placer es violento. Besa, muerde y grita, y al final de la batalla, muere su voz y hasta la vista pierde y en nerviosos ataques se desmaya.

¡Oh, jilguero embriagado de alegría, nadie te vio llorar!… ¡Tan sólo un día furtivo llanto se asomó a tus ojos

y tu mirada se perdió en el cielo, viendo dos hilos de tu sangre rojos temblando en la blancura de un pañuelo!…