Tarantela

Tarantela

Nocturno azul y plata… Sobre el clave se esfuma el oro de la tarantela; y el alma, en nuestra voz, se aterciopela para hacer su caricia más suave.

El aire a besos y a ternura sabe, y en el luar que en el jardín riela, las pupilas del ángel que nos vela de luz enjoyan el silencio grave.

La música se va… Tan sólo queda un perfume fugaz a carne y seda… ¿Quién tus encantos desnudó a la brisa?…

Ante tu albor ni a respirar me atrevo, y gota a gota, hasta embriagarme, bebo todo el amor del mundo en tu sonrisa!