Amor de hombre

Amor de hombre

Mi estricta voluntad, mi punta seca que está domando en ella oceánicas pasiones y rumores antiguos. El cauterio que aplico a esa llaga amorosa que, sin forma, palpita.

Si hiero, mato, engendro. (Su exánime sonrisa me conmueve y me excita.) Si la acaricio, mido, sujeto sus equívocos y todas las suavidades sumas que a la nada convidan.

Hasta que al fin, en sangre, en su sólo sí misma, en mi ir traspasando mis propios sentimientos, la obtengo, mato, muero.