Vas spirituale

Vas spirituale

La diestra espiritual sobre un salterio, solemne y taciturna, una mujer vigila en el misterio de la hora nocturna.

Un gran bosque de símbolos circunda, a esa mujer. Sobre su frente pía que ultraterrena claridad inunda, tiende su red la gótica arquería de vasto templo. Aladas potestades pueblan las anchas naves penumbrosas y sobre el mármol blanco de las losas tumulares, reposan indolentes las estatuas yacentes entre guirnaldas de eternales rosas.

Cabe las puertas de bruñido cedro que guardan el letárgico reposo del santuario, y en frisos y molduras se mezclan en hieráticas posturas los monstruos de un bestiario fabuloso.

Ella, bajo la albura de la estola medita blanca, sola y solemne. Parece que concreta en sí las tres Virtudes Teologales; en círculo, los signos zodiacales la nimban los cabellos de violeta.

Plumas y gemas de irisados brillos constelan su pesado vestimento; su diestra espiritual, llena de anillos áureos, reposa sobre el instrumento y al pie de ella un pontífice latino mueve en un ritmo acompasado y lento un frágil incensario de oro fino. Versión de Luis A. Cano