Dedos

Dedos

Ligera, se iniciaba la lluvia de una noche. Ligeros, se confiaban tus dedos entre mis dedos. Instante breve de adiós. Oh, sólo por dos días. Me sonreías a través de las lágrimas que llovían sobre tu abrigo de cuero. Temblor de los bruscos túneles por donde te me vas: confuso el corazón, desmenuzo esta noche la maña de recuerdo que tengo en los dedos. Vacíos dos días, oprimieron la sombra del tacto de tus dedos, cuando te me ibas. Versión de José Agustín Goytisolo