Tu beso dentro de mi beso, ágil amor, como el viejo de la mar que desespera la llave confusa con que le aprietan los brazos interrogantes. Miel o tabaco, .ginebra o sal, áspero limón limpio, o la última fruta interna de carne, dentro del jardín cerrado donde se entra sin renombre (empresa toda furtiva: delicia no quiere proclamarse). ¿Cuál es el gusto de tu beso? Y ahora, amor, este tu beso (otra leyenda) se me muda hasta la raíz de la naturaleza. Tiembla, me olvida, el dulce tacto se me escurre impaciente y una risa, gozo inquieto, brota profuso y rebrota. y me echa ramas dentro de la boca: fresco amargor de laurel, verde rumor aéreo. Déjame reír a mí, amor. Cuento en toda partida y me sé la ganancia, ¿y qué haría de una juventud mía? La tuya es la que me vale. Compadecido de sí mismo, hace de mal mudar mi beso. Cambia, que ruedo contigo y es mía toda tirada de tu dado.
Versión de José María Valverde